El sistema simbólico que rige nuestra vida sigue siendo gravemente tri butario de falsos mitos, dogmas e ideologías que desnaturalizan la vis ión objetiva de la realidad. La abrumadora mayoría de la especie human a continúa viviendo en dependencia de mitos religiosos, y una extensa parte de la población mundial profesa el mito cristiano. Así, casi tod os los humanos perpetúan aún hoy formas de vida y convivencia sometida s a la acción distorsiona...