Madrid, 1936. Las tensiones entre las distintas facciones de la izquierda y el avance del ejército nacional han convertido la capital en un inmenso camposanto. La vida de los madrileños ha cambiado radicalmente en cuestión de un año. Mostrar afinidad a ciertas ideas políticas ha devenido en actividad de riesgo. Pertenecer a un árbol genealógico concreto, en motivo de sospecha. Profesar la fe católica, en sentencia de muerte. Con la escrupulosa ex...