Si preguntamos a la gente qué es lo que más le asusta del envejecimiento, es probable que haya un aspecto que encabece la lista: la pérdida de memoria. Ya sea porque hayamos visto a seres queridos sufrir enfermedades como la demencia o el Alzheimer, o porque nosotros mismos hayamos empezado a experimentar momentos puntuales de olvido, perder nuestras capacidades cognitivas —y nuestra independencia— es una perspectiva aterradora.
El doctor Dale...