En este cuento, la fresca mirada de una niña nos describe la belleza y diversidad de la selva Lacandona. En su paso por ríos, milpas y cocinas nos transmite la necesidad de cuidar tanto los lugares como a los seres vivos que los habitan; también nos comparte muchos de los sabores, platillos, plantas y hongos comestibles de tan particular territorio, todo lo cual forma parte de un cúmulo de conocimientos transmitidos de generación en generación. E...