Todo gran proyecto -ya sea crear una nueva tecnología, lanzar un modelo de zapatillas o abrir una cafetería de barrio- requiere una gran inversión para poder ponerlo en marcha. Sin embargo, la mayoría de los proyectos fracasan. Muchos equipos desperdician tiempo, dinero y oportunidades porque siguen la estrategia equivocada y pierden de vista lo más importante: los clientes. Jake Knapp y John Zeratsky, dos brillantes diseñadores de producto que t...