Este libro se terminó de escribir en 1957. Durante años permaneció en la biblioteca de Abelardo Forero, resguardado como uno de los tesoros más preciados de la familia, bajo la tutela de su hija Clemencia Forero Ucrós. Su autor decidió no publicarlo en vida, temiendo que fuera malinterpretado o usado para alimentar divisiones. Movido por una firme vocación pacifista, evitó toda palabra que pudiera poner en riesgo su legado de reconciliación. Esta...