Cuando la entusiasta del cine de terror Jamie Prescott acude a un evento de citas rápidas, sabe qué esperar: mediocridad y echarse unas risas. Lo que jamás hubiera previsto es que a uno de sus acompañantes le cortaran el cuello durante un apagón. Ni que, cuando volvieran las luces, hubiera más cadáveres en el suelo y las puertas estuvieran cerradas con llave.
Pertrechados con armas improvisadas y el amplio conocimiento de Jamie sobre lo que NO...