«La noche estaba iluminada por miles de luciérnagas, por la luna silenciosa y por las estrellas húmedas. En cuanto a la orquesta, podéis tener la seguridad de que era de la mejor calidad: un grupo de tucanes se encargó de tocar al ritmo de vals los más bellos gruñidos de la selva. Los animales estaban locos de alegría .» Este libro contiene doce leyendas de la selva brasileña recogidas por Clarice Lispector de la tradición oral de su país. Cada l...