Este libro nació en medio de la oscuridad, cuando creía que ya no quedaba lugar para la esperanza. Crecí en un rincón abundante del Estado de México, entre árboles, ríos y manantiales. Vi cómo esa riqueza fue arrastrada por el cemento y el "progreso". Sentí la angustia de la desconexión conforme fui creciendo y madurando. Hasta que encontré, en la composta, una práctica simple y radical que me reconectó con el mundo. Ahí entendí que la vida no de...