No ha llegado hasta nosotros un óleo o un grabado, ni siquiera una prosopografía, que perpetúe las facciones de Marcelo Tenorio. Sabemos muy poco de su biografía, envuelta en un velo de misterio, como si el destino se hubiera empeñado en hacer desaparecer del mapa no solomante el rostro del desdichado prócer sino hasta las mínimas evidencias de su paso por el mundo, salvo los escasos escritos que dio a la imprenta...