La antigua música (el arte/la ciencia de las Musas) era una compleja estructura en la que el habla, la palabra, la voz, se concertaba con los movimientos corporales, así como con los instrumentos que ocasionalmente podían subrayar y apoyar el conjunto; constituía, así, un rico sistema de comunicación en una sociedad, que, según se entendía, reproducía en sí la propia entidad del ser humano y del universo entero, ambos (el micro- y el macrocosmos)...