Desde sectores eclesiásticos y políticos, pasando por anuncios publicitarios hasta sesudos análisis de supuestos intelectuales autoproclamados 'filósofos', todo el mundo hoy se empeña en decirse 'humanista' -hasta las guerras son 'humanitarias'-. Así, mientras en el bachillerato y la universidad se rebajan y aguan los estudios clásicos y ya muy pocos leen la cultura grecolatina -y menos en sus fuentes-, se crea una flamante 'especialidad general'...