La vida de Cris está en crisis: su madre la tiene prácticamente olvidada, su mejor amiga está medio loca y, para completar, por culpa de una pilatuna, un juez la condena a hacer servicio social en un hogar geriátrico. Sin embargo, esto le dará un vuelco a todo, pues allí conocerá a Aurora, una anciana que relata cómo logró escapar de la Alemania nazi hacia Latinoamérica, donde se convierte en periodista, lo que la convierte en testigo excepcional...