A finales de la década de los ochenta, el escritor Josean Ramos viajó por primera vez a Cuba invitado al Festival Internacional Boleros de Oro. En el mismo vuelo debía acompañarlo el legendario cantante Daniel Santos, quien no pudo hacer el viaje porque se encontraba recluido en un hospital de la Florida (EE. UU.) con un ataque de demencia. En el aeropuerto José Martí de La Habana, Cuba, lo esperaba una multitud de fanáticos, periodistas y funcio...