Pato y Pocoyó tienen tanta hambre que hasta les ruge la barriga. ¡Menudo circo! La única manera de hacer que pare es comiendo. ¿Qué pueden comer? ¿Lechuga, tomate, plátanos? Encuentra con Pato y Pocoyó alguna comida que llene sus barrigas y descubre junto a ellos cómo todos los alimentos, incluso los más verdes, pueden estar riquísimos. Con esta aventura, Pocoyó nos ayuda a: *Facilitar el momento de la comida logrando que se abran a una mayor ...