Uno debería empezar su día invocando al Arcángel Miguel y dedicándole oraciones y decretos. Lo recomendable son veinte minutos al día y el momento más conveniente, aunque todos son buenos, es después de levantarse. Este libro contiene una selección muy completa de decretos al Arcángel Miguel y decretos de protección, poder, fe y fuerza, incluyendo el decreto de la voluntad de Dios de El Morya, el decreto a Hércules, el decreto al Gran Director Di...