Escritos en su etapa de madurez, estos aforismos condensan el pensamiento de Cioran de manera tan lacónica como eficaz y coherente. Tallados con precisión, hablan del tiempo, de Dios, de la religión, del silencio, de la muerte y del nacimiento, «una casualidad, un accidente risible». En ellos conviven una devastadora lucidez junto a un humor sin límites, y la lógica más aplastante junto al mayor contrasentido. Opuesto al optimismo y a la autocomp...