Hace veinticuatro meses a Neon lo persiguió un perro por el aparcamiento de la iglesia. No fue su mejor momento, y le habría encantado olvidarlo si no fuera por que así conoció a la preciosa dueña del perro: Aria.
Hace veinticuatro semanas, el padre de Neon insistió en hablar con él sobre la intimidad. Neon y Aria están enamorados y, aunque aún no han dado el gran paso, ya han empezado a hablar de... eso.
Hace veinticuatro días, la madre de...