La Constitución de 1991 marcó un giro fundamental: redefinió, de manera sustantiva, el papel que desempeña el Estado en la economía y en la vida de los ciudadanos; reconfigurando el marco que reconoce derechos sociales, seguridad y desarrollo, todo, con la conciencia de la función de la Hacienda Pública, esto es, lo que Sunstein y Holmes denominaron "el costo de los derechos", financiar las funciones estatales con los impuestos que pagamos los ci...