Cuando apareció Húmedo Umbral, afirmamos que Correa, en un trabajo de muchos años aferrado a los sueños, al ojo avizor sobre los rincones que nadie atiende en la vida cotidiana, ha ido cumpliendo los pasos lentos y firmes que en la liturgia del Chamán llevan a la depuración de los elementos que configuran la verdad. Insistimos en que la palabra es bandera luminosa en territorio de abismo: el abismo entre la vida y la muerte, entre lo cierto y lo ...