Una odisea luminosa y surrealista sobre lenguaje, identidad y hogar.
«Nuestra lengua es como el viento, una mezcla de todos los paisajes por los que hemos pasado a lo largo del camino.»
Hiruko ha visto cómo su tierra natal, un archipiélago situado entre la China meridional y la Polinesia, ha desaparecido del mapa engullida por los estragos del cambio climático. Refugiada en Dinamarca, ha inventado su propio lenguaje, el panska, un idioma fl...