Para Julia, enfrentarse a los malos es pan comido. Después de todo, es la única detective de la escuela del Sagrado Riñón con una placa ganada con su esfuerzo. Pero justo cuando ella y su compañero Sergio se preparan para enfrentarse a Álex, el mayor abusón de la escuela, se oye un grito desde la biblioteca.
De repente, no oyen a nadie, y solo tienen el vago recuerdo de un objeto dorado balanceándose, pero Julia, Sergio y Álex están decididos ...