Hay en este libro un decurso singular por la orografía literaria del Brasil decimonónico que visita, desde las páginas sombrías de Ignez Sabino y la desolación confesional de Maria Benedita Bormann hasta la ironía mordaz de Carmen Dolores o la ternura casi enfermiza de Presciliana Duarte de Almeida. En su búsqueda del equilibrio entre la fidelidad y la traición que comporta toda traducción, Camilo Perdomo ha logrado preservar esa atmósfera de fat...