Cuando Mara, de apenas ocho años, muere repentinamente, el pequeño pueblo de San Martín queda en silencio. Pero nadie siente su ausencia como Joaquín, su padre, un ebanista que deja de tallar madera para tallar su propio dolor. Hasta que una mañana, la ve: Mara, sonriéndole como si nunca se hubiera ido. ¿Un espíritu, una alucinación o el eco del amor más profundo? Lo que para el pueblo es locura, para Joaquín se convierte en salvación. A través d...