El autor, el inclasificable escritor y periodista norteamericano, se ganó con todo merecimiento el sobrenombre de «Bitter Bierce» como premio a la sarcástica e intensa exactitud con que manifestó su desprecio hacia la necedad humana. Su inteligencia lo abarcó todo; descreyó de todo, y lo devolvió todo convertido en una literatura algo más corrosiva que el vitriolo.Un día, a finales de 1913, harto de sus contemporáneos, enfermo y consumido por los...