El territorio de Colombia como su sociedad están fragmentados, cooptados y son excluyentes. Nuestro Estado esta cooptada por grandes lobbies y grupos legales e ilegales. La fuerza unificadora es la corrupción, su pegante simbólico ad hoc principal.Los colombianos por fortuna, hemos sacralizado el mito del Ordenamiento Territorial como una verdadera religión civil, quizás de origen indígena, que nos une. Esta utopía compite duramente con la vieja ...