Guillermo Vélez Mejía perteneció a una innombrada generación de artistas de la segunda mitad del siglo XX en Colombia. Buscó una estética propia que recordara el placer de vivir de mil formas y de encontrar soluciones imaginarias a los desafíos de la razón, porque acaso la realidad y la lógica no le eran suficientes. Incursionó en una nueva dimensión plástica y poética donde halló lugar entre Alfred Jarry, César Vallejo, Fernando Pessoa, Alberto ...