Antiguamente, los que buscaban evadirse de la realidad recurrían a los conjuros, a los embrujos. Eran los poseídos y se les temía por ser aliados de la obscuridad. Ahora; a quienes se fugan del aquí y el ahora, los conocemos bajo una nueva denominación: adictos. En este siglo XXI de esplendor tecnológico, lo único que desentona es el Ser Humano con su vulnerabilidad. Pero aún en el reino de la inteligencia artificial, la obscuridad sigue entre ...