A partir de la figura de Jheronimus Bosch (El Bosco), la novela reconstruye la gestación de El jardín de las delicias y su derrotero histórico, entrelazando arte, religión, política y expansión imperial. Desde la Flandes medieval hasta la España inquisitorial y el Nuevo Mundo, el relato alterna la vida del pintor —sus obsesiones, su vínculo con el mal, la imaginación y la fe— con la historia de su obra y su recepción. En paralelo, un joven pintor...