«En El jorobado de Notre Dame aparecen por primera [...] la arquitectura enigmática, los personajes perversos, el pasado magnífico de una ciudad con memoria y monumentos hermosos que se derrumban –o incendian– bajo la desmemoria y el vendaval de los nuevos tiempos. Y, por supuesto, el amor desesperanzado, trágico, magnífico, entre la Bella y la Bestia». ARTURO PÉREZ-REVERTE En el París del siglo XV, con sus sombrías callejuelas pobladas por desh...