Boyne nos hace reflexionar, a través de los ojos de un niño, sobre la fragilidad de la juventud, la atracción del poder, y la culpa.De padre alemán y madre francesa, Pierrot ha tenido una infancia no muy distinta de la de cualquier niño de su época. Sin embargo, nos hallamos en París, corre el año 1935 y la guerra que se avecina trastocará el destino de millones de personas. Tras la muerte prematura de sus padres, Pierrot deberá separarse de su í...