La contratación internacional constituye hoy, sin duda, el eje de las relaciones privadas internacionales, con la complejidad jurídica que ello implica. No es, por tanto, raro que en los últimos añoshayan proliferado las publicaciones relativasa esta materia. Podría entonces pensarse que la obra es innecesaria o reiterativa. Sin embargo, no es ese el caso, sino que tiene características que la diferencian de otros trabajos y aporta elementos que deben ser valorados muy positivamente. En efecto, son dos las características que, sirven para definir el libro de Carmen Parra. En primer lugar, su amplitud horizontal, integrando el Convenio de Roma de 19 de junio de 1980 sobre ley aplicablea las obligaciones contractuales con las Directivas comunitarias relativas a contratos y con las normas estatales de transposición. En segundo lugar, su carácter eminentemente práctico y asequible, primera obra de esta naturaleza en España. Y todo ello, situando el Derecho europeo de los contratos en el marco más general de las reglas reguladoras del comercio internacional en su conjunto. hayan proliferado las publicaciones relativasa esta materia. Podría entonces pensarse que la obra es innecesaria o reiterativa. Sin embargo, no es ese el caso, sino que tiene características que la diferencian de otros trabajos y aporta elementos que deben ser valorados muy positivamente. En efecto, son dos las características que, sirven para definir el libro de Carmen Parra. En primer lugar, su amplitud horizontal, integrando el Convenio de Roma de 19 de junio de 1980 sobre ley aplicablea las obligaciones contractuales con las Directivas comunitarias relativas a contratos y con las normas estatales de transposición. En segundo lugar, su carácter eminentemente práctico y asequible, primera obra de esta naturaleza en España. Y todo ello, situando el Derecho europeo de los contratos en el marco más general de las reglas reguladoras del comercio internacional en su conjunto. a esta materia. Podría entonces pensarse que la obra es innecesaria o reiterativa. Sin embargo, no es ese el caso, sino que tiene características que la diferencian de otros trabajos y aporta elementos que deben ser valorados muy positivamente. En efecto, son dos las características que, sirven para definir el libro de Carmen Parra. En primer lugar, su amplitud horizontal, integrando el Convenio de Roma de 19 de junio de 1980 sobre ley aplicablea las obligaciones contractuales con las Directivas comunitarias relativas a contratos y con las normas estatales de transposición. En segundo lugar, su carácter eminentemente práctico y asequible, primera obra de esta naturaleza en España. Y todo ello, situando el Derecho europeo de los contratos en el marco más general de las reglas reguladoras del comercio internacional en su conjunto. En primer lugar, su amplitud horizontal, integrando el Convenio de Roma de 19 de junio de 1980 sobre ley aplicablea las obligaciones contractuales con las Directivas comunitarias relativas a contratos y con las normas estatales de transposición. En segundo lugar, su carácter eminentemente práctico y asequible, primera obra de esta naturaleza en España. Y todo ello, situando el Derecho europeo de los contratos en el marco más general de las reglas reguladoras del comercio internacional en su conjunto. a las obligaciones contractuales con las Directivas comunitarias relativas a contratos y con las normas estatales de transposición. En segundo lugar, su carácter eminentemente práctico y asequible, primera obra de esta naturaleza en España. Y todo ello, situando el Derecho europeo de los contratos en el marco más general de las reglas reguladoras del comercio internacional en su conjunto.