Todos los padres hemos echado de menos en algún momento que nuestros hijos, en vez del susodicho «pan», hubieran traído un manual de instrucciones debajo del brazo. Y es que desde el preciso instante de su nacimiento, todos los niños se convierten en una fuente inagotable de síntomas, reacciones, gestos, cambios repentinos, destrezas desarrolladas de la noche a la mañana, ingeniosa ocurrencias y todo...