La investigación se encuentra presente en cada acto de la vida; a cada instante se pretende observar, curiosear, introducirse en el camino o abrirse paso, si el sendero no existe. Cuando se miran las cosas y los seres, adquieren nuevo significado. Se puede percibir sin mayores dificultades que existe una íntima relación entre la curiosidad infantil, el asombro, los balbuceos en la lectura de la realidad, el aprendizaje, la enseñanza, la escritura...