Todos intentamos influir en los demás: vender una idea, impulsar una marca, movilizar a un equipo, conquistar a un cliente o lograr que un mensaje importe. Pero, en un mundo saturado de estímulos, datos y discursos publicitarios, captar la atención ya no es suficiente. Para generar una conexión real, primero hay que entender qué mueve a las personas: sus valores, sus creencias, sus códigos compartidos. En otras palabras, su cultura.En El poder de...