En El tallador la realidad es adaptada a una obra de teatro donde el actor invi- tado del público o del escenario- sin darse cuenta, participa en un engaño, y las causas y las consecuencias no dejan bajar ni cerrar el telón que debería dividir la verdad de la mentira, sin que sepamos en cuál de los dos espacios se ubica cada una.
Pocas son las obras colombianas que exploran a los prestidigitadores de la ingeniera social, varios encarnados por el...