Al finalizar la década del setenta, el esfuerzo conjunto de un sector de críticos de arte dio como resultado la institucionalización del arte conceptual en Colombia. En la década siguiente, su corta duración y poca trascendencia delató sus debilidades más profundas: artistas desinformados que se oponían a ser clasificados como conceptuales, jóvenes que debieron olvidar sus promisorias carreras para dedicarse a trabajos remunerados, críticos que n...