Hace cinco años, mucho después de la finalización del tratado de paz, mi tío fue secuestrado por disidencias de las FARC. Seis meses después, guardando la esperanza de que siguiera vivo, mi madre se levantó una mañana y decidió montarse en su carro e ir a rescatarlo. Esta es la historia de mi mamá: una mirada íntima al secuestro desde la perspectiva de los que esperan.
Un carro avanza por las carreteras interminables del llano colombiano. Su d...