En 1983, el derrocamiento y posterior asesinato de Salvador Allende, preisdente constitucional de Chile que intentaba la construcción de un socialismo humano y visible, provoca la estampida de sus segudiores, antes de ser encarcelados o mueretos en su patria- Los sobrevivientes, casi todos obreros, deben acudir al exilio como una única manera de persistir en la defensa de sus ideales. Muchos de ellos son acogidos en Francia, donde vivien el drama...