Pudiera parecer un despropósito asociar la filosofía con la guerra por la naturaleza constrastante de ambas cosas: mientras la primera parece un asunto demasiado abstracto y complejo, propio de seres inmersos confinados al ámbito académico, la segunda está tan presente y al acecho tanto en el pasado como en el presente que, lejos de reservarse a lo privado, se impone al interés público. No obstante, la guerra como tema, su naturaleza y posible ju...