«Formas de la herida» cartografía un territorio complejo: el que los autores llevan consigo en la piel y en la memoria. Estos textos no pretenden explicar el dolor, sino narrar cómo se experimenta: el enfrentamiento al misterio de las heridas y la transformación en movimiento del abandono, la enfermedad o la violencia. Componen un punto de atracción que tiende puentes hacia cada lector y hacia otros textos, y también activa repulsiones y choques ...