Qué fácil resulta para algunos expresar en pocas palabras, y de forma clara, una idea que en el fondo puede ser mucho más compleja de lo que dicta su apariencia. Tal vez don Enrique Echavarría logró hacerlo para representar la magnitud del proceso de industrialización de Antioquia al señalar, con apenas media docena de palabras, que a comienzos del siglo XX las empresas "brotaron como espuma del revuelto mar". Y no estaba equivocado. Hasta poco a...