Menos del 2% de los emprendedores que inician un negocio logra convertir su iniciativa en una empresa y mantenerla hasta la instancia en que es necesario afrontar el reemplazo de la máxima conducción. Sin embargo, alcanzado ese punto, la sucesión suele dirimirse de una manera muy conocida en la tradición antropológica, en el seno del grupo de descendencia. Por ello este proceso es paradójicamente excepcional y regular. Excepcional, porque le ocur...