En un país donde no se habla de la guerra y no se habla de guerrilla, las reflexiones que nos propone Isabel son otra forma de insurgencia. Son insurgencia porque revelan cosas poderosas. Nombran la liminalidad el proceso de paz, más allá de sus burocracias, mesas, discusiones y materialidades. Hablan de la nostalgia, en un país donde la memoria se ha construido sin reivindicar el proyecto político de las FARC-EP, señalándolas como meras verdugas...