El empleo de Chromistas y hongos como agentes de control biológico en combinación con prácticas culturales y de resistencia genética constituye la base de una agricultura ambientalmente sana y sostenible en el campo del manejo integrado de problemas fitosanitarios (MIPF). El MIPF implica una reducción en el uso de plaguicidas y, por consiguiente, una disminución en la cantidad de malezas, insectos plagas, nematodos y hongos fitopatógenos. La care...