Existe una cábala teórica, abstracta, intelectual, que es lo que generalmente denominamos cábala a secas y la asociamos a un complejísimo desarrollo de la estructura del Universo. Pero también contamos con una cábala práctica, que juega con elementos de aplicación a la vida diaria. Sin embargo, personalmente, la primera siempre acabó resultándome peligrosamente distractora y la segunda excesivamente engorrosa. Un viejo axioma reza: «si es espirit...