Comprobarás que no son pócimas secretas ni códigos Da Vinci. Tú los conoces, pero probablemente no has caido aún en la cuenta. Los tienes a tu alcance. Sólo has de señalar tu objetivo y ponerte a entrenar. La comunicación es, ante todo, oficio; técnica al servicio de las buenas y las malas ideas. La palabra puede ser bisturí de cirujano o cincel de escultor, pero también navaja arrabalera y martillo pilón.
La palabra es el pilar sobre el que con...