Aunque ya en las Complaintes (1885) el autor inició sus audacias formales y temáticas, su verdadera revolución estética se inició con la imitación de Nuestra Señora la Luna, prosiguió con El Concilio feérico y culminó en la docena de últimos poemas, publicados el año de su muerte, con los que inaugura la utilización del verso libre en la poesía contemporánea. El título, Imitation de Notre-Dame la Lune, selon Jules Laforgue, es irónico y tiene com...