El siglo XXI es el siglo de la biotecnología (Rifkin, 1999). Ninguna disciplina puede sustraerse al conocimiento e impacto de ésta. Para los estudiosos del derecho se constituye en tema obligado, a causa de los fenómenos sociales que tendrán que ser examinados y de sus respectivas consecuencias. La ciencia no tiene límites -menos esta nueva-, de ahí que los únicos que pueden señalar caminos de reflexión sean la filosofía, la moral y el derecho. E...