La Muerte (tarde o temprano) es el anonimato, que es la verdad. En sentido lato, ante la Muerte, hay poco que hacer. Irremediable, por cierto; hecho natural, pongamos; camino a una realidad superior e imperecedera, es un decir. El ciudadano que soy, que a la vez escribe, o mejor, hace poemas, ya no se preocupa demasiado ante la perspectiva, bastante cercana, de la Muerte: acepta como verdaderas las palabras de Montaigne cuando dice (parafraseo) q...